Tranquilos, que no voy a hablar de ningún hecho delictivo. Por lo menos, de ninguno de los que aparece en los noticieros. Y es que este tipo de delitos atañe solo a los ciudadanos nordeltenses. Y no está comandado por un un grupo armado, ni por asaltantes, ni por pibes chorros. Esperen, volvamos para atrás: el mote de "asaltantes" bien podría caberle a esta gente. Pero si así fuera, deberíamos pensar que tenemos el fuerte rodeado. El de la mueblería, el del cloro, el de la heladería... ¡todos se han confabulado para llenarse los bolsillos con nosotros! Si algún lector del blog es socio o dueño de la única heladería que hay por el momento en Nordelta, lo siento. Pero tengo que decirlo: 60 mangos un kilo de helado, ya sobrepasa la categoría de estafa para convertirse en hurto calificado. ¡Con esa plata prefiero comprarme un sweater! Bueno, con este calor no da, pero ustedes me entienden. Seguramente, quien fija los precios de esa heladería tendrá sus excusas: los costos de producción, la calidad del helado, los elevados impuestos que debe pagar, el alquiler, etc. Pero tener que pagar por el vasito más chiquito 13 pesos, me hace sentir que me están tocando las partes (disculpen mi francés). Alguien podría decir "a mí me parece justo. El helado es exquisito". Y concuerdo. Nadie pone en duda eso. Como nadie me obliga a ir a comprar a esa heladería, teniendo dos buenísimas sobre la ruta 27, apenas saliendo de ND. Ni siquiera creo que se trate de una cuestión de plata. Se trata de una cuestión moral. Pero en fin... No me voy a poner a hablar de moral ahora, cuando anoche lo estuve viendo a Ricky Fort peleándose con Matías Alé en vivo y en directo, y me divertí tanto.
Ojo, hablé de la heladería por citar un ejemplo. Cuando llamás para pedir que te traigan cloro para ponerle a la pileta, porque ya se te puso verde el agua y parece la laguna del zoo de Buenos Aires, si decís que vivís en Santa María de las Conchas al 2900, te cobran 15. Y si cometés la estupidez de admitir que vivís en Nordelta, te cobran 25. Es una especie de sobreprecio a la riqueza. Con los fletes pasa lo mismo. Es como si una vez dentro de ND, comenzaran a gastar más nafta que lo habitual. Un fenómeno de lo más extraño, digno de alguno de esos programas de "The History Channel". Lo malo es que ya estamos acá adentro (por elección), y va a ser muy difícil revertir esta tendencia al PAN (un programa que inventaron, Péguele Al Nordelteño).
Por ahí tenemos suerte y en el futuro pongan otra heladería acá adentro, como para competir en precio (y calidad, no nos olvidemos) con esa que está ahora. Señores empresarios del helado, con "competir" quiero decir "poner precios más bajos". Por las dudas.

1 comentario:
Los de "Nanis" son buenisimos y los dueños amigos mios..,pero el kilo esta $44 o algo asi y hay local en Sta Barbara y Sta Maria de Tigre, delivery, of course.
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